Calculadora de porcentaje
Cuatro calculadoras en una: cuánto es el X % de un número, qué porcentaje es X de Y, la variación en porcentaje entre dos valores y el precio original antes del descuento. Al instante, gratis y en tu propio dispositivo: no se envía nada a ningún sitio.
1 ¿Cuánto es el X % de Y?
Para el IVA, un descuento, una comisión o una retención de IRPF.
2 ¿Qué porcentaje es X de Y?
Para pasar una nota, un avance o una cuota de mercado a porcentaje.
3 Variación en % de X a Y
Cuánto ha subido o bajado un precio, un sueldo o una factura.
4 Y es el X % de qué número
El camino inverso: el precio que había antes de la rebaja.
¿Cómo se calcula un porcentaje?
Un porcentaje es un número escrito como una parte de 100. La palabra viene del latín per centum, «por cada cien», y de ahí sale también «tanto por ciento». Todo lo que hay debajo son cuatro cuentas, y las cuatro son la misma multiplicación mirada desde un lado distinto.
1. El X % de Y
Resultado = (X ÷ 100) × Y Ejemplo: el 21 % de 1.000 €
= (21 ÷ 100) × 1.000 = 0,21 × 1.000 = 210 €
2. Qué % es X de Y
Porcentaje = (X ÷ Y) × 100 Ejemplo: 42 aciertos sobre 50
= (42 ÷ 50) × 100 = 0,84 × 100 = 84 %
3. Variación en %
Variación = ((Nuevo − Viejo) ÷ |Viejo|) × 100 Ejemplo: de 80 € a 100 €
= ((100 − 80) ÷ 80) × 100 = 20 ÷ 80 × 100 = +25 %
4. El valor de partida
Base = X ÷ (P ÷ 100) Ejemplo: 84 € es el 70 % de
= 84 ÷ (70 ÷ 100) = 84 ÷ 0,70 = 120 €
Lo que más se falla está en la fórmula 3: se divide siempre entre el valor de partida, nunca entre el de llegada. Y en la 4, entre el porcentaje que queda, no entre el que se descuenta.
Tabla de referencia: el X % de las cantidades más habituales
Para consultar de un vistazo. Los valores con decimales están redondeados a 2 cifras.
| Cantidad | 5 % | 10 % | 15 % | 20 % | 25 % | 50 % |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 50 | 2,5 | 5 | 7,5 | 10 | 12,5 | 25 |
| 100 | 5 | 10 | 15 | 20 | 25 | 50 |
| 200 | 10 | 20 | 30 | 40 | 50 | 100 |
| 500 | 25 | 50 | 75 | 100 | 125 | 250 |
| 1000 | 50 | 100 | 150 | 200 | 250 | 500 |
| 5000 | 250 | 500 | 750 | 1000 | 1250 | 2500 |
¿Cómo se suma y se quita el IVA?
Es la cuenta de porcentajes que más se hace en España. Hay tres tipos vigentes: el general del 21 %, que se aplica por defecto a casi todo; el reducido del 10 %, para hostelería, transporte de viajeros, cultura o el agua; y el superreducido del 4 %, para lo de primera necesidad — pan, leche, huevos, fruta, verdura, libros, periódicos y medicamentos.
Sumarlo: multiplica, no sumes por partes
Una factura de 1.000 € de base con IVA general lleva 1.000 × 0,21 = 210 € de impuesto, así que el total es 1.210 €. En un solo paso: 1.000 × 1,21 = 1.210 €. Con el tipo reducido, una comida de 45 € de base son 4,50 € de IVA y 49,50 € en total; con el superreducido, 12 € de compra son 0,48 € y 12,48 €.
Quitarlo: hay que dividir
Aquí es donde casi todo el mundo se equivoca. Si un precio con IVA del 21 % es 1.210 €, la base no se saca restándole el 21 %: se saca dividiendo entre 1,21. Sale 1.210 ÷ 1,21 = 1.000 €, y el impuesto son los 210 € de diferencia. Quien calcula el 21 % del total obtiene 1.210 × 0,21 = 254,10 €, casi 45 € de más, porque ese 21 % se aplicó sobre la base y no sobre el total.
Un apunte: en Canarias, Ceuta y Melilla no se aplica el IVA, sino el IGIC y el IPSI respectivamente, con sus propios tipos. La mecánica del cálculo es idéntica; solo cambia el número.
Dos porcentajes en la misma factura: IVA e IRPF
Si facturas como autónomo profesional, en el mismo papel conviven un porcentaje que suma y otro que resta. Sobre una base de 1.000 €: se añade el 21 % de IVA (210 €) y se descuenta la retención de IRPF del 15 % (150 €), así que el cliente te transfiere 1.000 + 210 − 150 = 1.060 €. Si estás en el año de alta o en los dos siguientes puedes aplicar la retención reducida del 7 %, y entonces cobrarías 1.000 + 210 − 70 = 1.140 €.
Ninguno de los dos importes es tuyo del todo: el IVA lo ingresas tú en Hacienda y la retención ya la ha ingresado el cliente a cuenta de tu declaración. Por eso los dos porcentajes se calculan siempre sobre la base, nunca uno sobre el otro.
¿Tanto por ciento o puntos porcentuales?
Es la confusión más cara del periodismo económico, y España tiene un ejemplo perfecto. En septiembre de 2012 el IVA general pasó del 18 % al 21 % y el reducido del 8 % al 10 %. El general subió 3 puntos porcentuales; en términos relativos subió un 16,7 %, porque (21 − 18) ÷ 18 × 100 = 16,66… El reducido subió 2 puntos porcentuales, que son un 25 % relativo: una subida menor en puntos y mucho mayor en proporción.
Los dos números son ciertos y describen el mismo hecho. Un punto porcentual es una resta simple entre dos porcentajes; un tanto por ciento es una división. Cuando un titular dice «sube un 25 %» sin decir sobre qué, el dato está incompleto — y la diferencia entre «2» y «25» explica por qué conviene preguntarlo.
¿Cómo se pasa una nota a porcentaje?
En España las notas van del 0 al 10, así que el porcentaje y la nota son el mismo número movido una coma: divide los aciertos entre el total y multiplica por 100 para el porcentaje, o por 10 para la nota. Con 42 aciertos sobre 50 tienes un 84 %, que es un 8,4 — un notable alto. El 5 de aprobado es exactamente el 50 % de la prueba.
La nota de acceso a la universidad es otro porcentaje encadenado: pesa un 60 % la media del Bachillerato y un 40 % la fase obligatoria de la PAU. Con un 7,8 de media y un 6,5 en la fase obligatoria salen 0,6 × 7,8 = 4,68 y 0,4 × 6,5 = 2,6, es decir 7,28. Fíjate en que el 60 % y el 40 % se aplican a cada nota por separado: así es como se hace una media con pesos distintos, uno por uno y luego se suma.
Los cuatro fallos que comete casi todo el mundo
Los descuentos encadenados se multiplican, no se suman
«Un 30 % y luego un 20 % más en caja» no es un 50 %. Los porcentajes que van seguidos se multiplican: 0,70 × 0,80 = 0,56, o sea que pagas el 56 % del precio y el descuento real es del 44 %. Un abrigo de 120 € se queda en 67,20 €, no en 60 €. Dos descuentos del 20 % tampoco son un 40 %: 0,80 × 0,80 = 0,64, un 36 %.
Subir y bajar el mismo porcentaje no deja el precio igual
Un producto de 100 € que sube un 20 % se pone en 120 €. Si después baja un 20 %, ese 20 % se calcula sobre 120 y no sobre 100: acaba en 96 €, un 4 % por debajo del inicio. Con porcentajes grandes el agujero crece: +50 % y luego −50 % termina en 75. En inversión es la misma aritmética vista al revés — una caída del 50 % necesita una subida del 100 % solo para volver al punto de partida, y una del 20 % necesita un 25 %.
El margen y el margen sobre coste no son lo mismo
Un artículo que cuesta 100 € y se vende a 150 € deja 50 € de beneficio. Sobre el coste eso es un 50 %; sobre el precio de venta es un 33,3 %. Como el precio de venta siempre es mayor que el coste, el margen siempre sale más pequeño. Confundirlos es el error de precios más habitual del comercio pequeño, y siempre aparece como un beneficio que luego no está.
No se puede hacer la media de dos porcentajes sin más
Si aciertas el 90 % de un test de 10 preguntas y el 50 % de otro de 90, tu porcentaje total no es (90 + 50) ÷ 2 = 70 %. Son 9 + 45 = 54 aciertos sobre 100 preguntas: un 54 %. Promediar porcentajes solo vale cuando las bases son iguales; si no, hay que sumar las partes por un lado y los totales por otro.
El truco que ahorra tiempo: el x % de y es el y % de x
Como un porcentaje es solo una multiplicación, se puede dar la vuelta. El 4 % de 75 cuesta de calcular a ojo; el 75 % de 4 es 3 sin pensarlo, y las dos cuentas dan lo mismo. El 18 % de 50 es incómodo; el 50 % de 18 es 9. Siempre que uno de los dos números sea redondo o fácil de partir por la mitad, invierte la cuenta y la respuesta aparece sola.
La regla del 72: cuánto tarda algo en duplicarse
Divide 72 entre el porcentaje anual y tienes los años que tarda en duplicarse algo que crece a ese ritmo. Al 6 % anual, 72 ÷ 6 = 12 años; al 3 %, 24 años; al 8 %, 9 años. Vale igual para lo que engorda que para lo que se ahorra: unos precios que suban un 3 % al año se duplican en unos 24 años.
Es una aproximación, no una fórmula exacta. Los valores reales son 11,90 años al 6 %, 23,45 al 3 % y 9,01 al 8 %, así que el error es pequeño en las tasas de un solo dígito, que es donde caen casi todas las hipotecas, las inflaciones y los depósitos. Sirve para comprobar de cabeza si una promesa de rentabilidad tiene sentido.
Fracciones, decimales y porcentajes son lo mismo
1/4 = 0,25 = 25 %. Son tres formas de escribir el mismo número, y cambiar de forma suele ser el atajo: multiplicar 80 por 0,25 es incómodo, pero «un cuarto de 80» son 20 al instante. Para pasar de porcentaje a decimal se divide entre 100 (la coma se mueve dos puestos a la izquierda) y para volver se multiplica por 100.
| Porcentaje | Fracción | Decimal | De 200 |
|---|---|---|---|
| 5 % | 1/20 | 0,05 | 10 |
| 10 % | 1/10 | 0,10 | 20 |
| 12,5 % | 1/8 | 0,125 | 25 |
| 20 % | 1/5 | 0,20 | 40 |
| 25 % | 1/4 | 0,25 | 50 |
| 33,3 % | 1/3 | 0,333… | 66,67 |
| 50 % | 1/2 | 0,50 | 100 |
| 75 % | 3/4 | 0,75 | 150 |
Cómo calcular porcentajes de cabeza
Con una sola referencia se resuelve casi todo: el 10 % es mover la coma un puesto a la izquierda. El 10 % de 84 es 8,4; a partir de ahí, el 5 % es la mitad (4,2), el 20 % el doble (16,8) y el 15 % la suma de los dos (12,6). El 1 % es la coma movida dos puestos. Junta esto con el truco de dar la vuelta a la cuenta y te sobra para la mayoría de porcentajes del día a día sin tocar la calculadora.
Preguntas frecuentes
¿Cómo calculo el 21 % de IVA de un precio?
Multiplica la base por 0,21. Sobre 1.000 €, el IVA es 1.000 × 0,21 = 210 €, y el total queda en 1.210 €. Si prefieres ir directo al total, multiplica por 1,21. En España el tipo general es del 21 %, el reducido del 10 % (hostelería, transporte, cultura) y el superreducido del 4 % (pan, leche, fruta, huevos, libros).
¿Cómo quito el IVA de un precio que ya lo lleva?
Hay que dividir, no restar. Si el precio con IVA del 21 % es 1.210 €, la base son 1.210 ÷ 1,21 = 1.000 € y el impuesto son los 210 € de diferencia. El fallo más común es calcular el 21 % del total (1.210 × 0,21 = 254,10 €), que infla el impuesto, porque ese 21 % se aplicó a la base y no al total.
¿Qué diferencia hay entre un 2 % y 2 puntos porcentuales?
Son cosas distintas. Cuando el IVA general pasó del 18 % al 21 % en septiembre de 2012, subió 3 puntos porcentuales, pero en términos relativos subió un 16,7 %: (21 − 18) ÷ 18 × 100. Los dos números son ciertos y miden cosas diferentes; si quien te da el dato no dice cuál usa, el dato no significa nada.
¿Cómo saco el precio que tenía algo antes del descuento?
Usa la calculadora 4. Si pagaste 84 € con un 30 % de descuento, esos 84 € son el 70 % del precio original: 84 ÷ 70 × 100 = 120 €. No vale con sumarle el 30 % a los 84 € (84 × 1,30 = 109,20 €), porque el descuento se aplicó sobre los 120 € de partida.
¿Un 30 % y luego un 20 % de descuento son un 50 %?
No, son un 44 %. Los descuentos encadenados se multiplican: 0,70 × 0,80 = 0,56, o sea que acabas pagando el 56 % del precio. Un abrigo de 120 € se queda en 67,20 €, no en 60 €.
¿Se envían mis datos a algún servidor?
No. Todo el cálculo ocurre en tu propio dispositivo, dentro del navegador. Nada de lo que escribes sale de él, y la página sigue funcionando sin conexión una vez cargada.