Contador de palabras
Pega o escribe tu texto en el recuadro de abajo. Este contador de palabras online te dice cuántas palabras, caracteres, frases y párrafos tienes, y cuánto se tarda en leerlo, al momento y mientras escribes. Todo ocurre en tu propio dispositivo: el texto no se sube a ningún sitio.
Límites de las plataformas (caracteres)
- X (Twitter) 0 / 280
- Pie de foto de Instagram 0 / 2200
- Publicación en LinkedIn 0 / 3000
- Meta descripción 0 / 160
- Publicación en Facebook 0 / 63206
¿Cómo se usa el contador de palabras?
- Escribe o pega el texto en el recuadro grande de arriba.
- Los números de debajo cambian solos, al momento. No hay ningún botón de calcular.
- Mira las barras de colores para saber si el texto cabe en cada red social. La barra está verde hasta el 75% del límite, naranja entre el 75% y el 90%, y roja por encima del 90%.
- ¿Quieres empezar de cero? Borra el texto del recuadro y todos los números vuelven a cero.
Sirve para contar palabras de cualquier cosa: un trabajo de clase, el resumen de un TFG (Trabajo de Fin de Grado), una publicación, el pie de una foto, un correo de trabajo o el guion de un vídeo.
¿Qué significa cada número?
- Palabras — cada trozo de texto sin espacios dentro, separado por un espacio, un tabulador o un salto de línea. Los números y las palabras con guion valen una palabra cada uno.
- Caracteres — todos los signos, contando espacios y puntuación. Es el número que usan casi todas las redes sociales para su límite.
- Caracteres (sin espacios) — los mismos signos, pero sin espacios, tabuladores ni saltos de línea.
- Frases — trozos de texto que acaban en ". ! ?" seguido de un espacio o del final del texto.
- Párrafos — bloques separados por una o más líneas en blanco.
- Tiempo de lectura — total de palabras ÷ 200 palabras por minuto, el ritmo medio de quien lee en silencio en una pantalla.
Un ejemplo paso a paso
Imagina un artículo de blog ya terminado. Al pegarlo en el recuadro de arriba salen estos números:
- 420 palabras
- 2.604 caracteres (con espacios)
- 2.185 caracteres (sin espacios)
- 24 frases
- 8 párrafos
Con esos cinco números ya puedes responder casi todo lo que se pregunta de un texto:
- Tiempo de lectura: 420 ÷ 200 = 2,1 minutos, o sea 126 segundos — el recuadro muestra 2 min 6 seg.
- Frase media: 420 ÷ 24 = 17,5 palabras por frase. Está bien: por encima de 20 el texto empieza a cansar.
- Holandesas: 2.604 ÷ 2.100 = 1,24 holandesas, la unidad con la que se factura la traducción editorial en España.
- ¿Cabe en LinkedIn? 2.604 caracteres frente a un tope de 3.000: cabe, pero la barra ya está en el 86,8%, así que la verás naranja.
- ¿Cabe como pie de foto en Instagram? 2.604 frente a 2.200: no cabe. Te sobran 404 caracteres.
- ¿Cabe en X? 2.604 frente a 280: harían falta 10 publicaciones.
Fíjate en que el mismo texto es "corto" en una red y "demasiado largo" en otra. Por eso conviene mirar la barra de la plataforma concreta antes de publicar, y no solo el total de palabras. De paso, ese texto sale a 6,2 caracteres por palabra: en español esa cifra suele rondar el 6, bastante más que en inglés, y esa es la razón de que un texto traducido casi siempre ocupe más de lo que ocupaba el original.
Límites de caracteres de las redes sociales
| Plataforma o sitio | Límite de caracteres | Detalle |
|---|---|---|
| X (Twitter) | 280 | Cada enlace cuenta como 23 caracteres, mida lo que mida. |
| Pie de foto de Instagram | 2.200 | Solo se ven los primeros 125 caracteres antes del "más". |
| Publicación en LinkedIn | 3.000 | Antes del "ver más" quedan visibles unos 210 caracteres. |
| Meta descripción | ~160 | Google suele cortar cerca de 160. Lo ideal está entre 120 y 155. |
| Publicación en Facebook | 63.206 | Las publicaciones largas salen plegadas. Lo que mejor funciona está por debajo de 500. |
¿Qué cuenta como una palabra en español?
Casi todos los contadores de palabras de internet — este incluido — llaman palabra a
cualquier trozo de texto sin espacios dentro, separado por un espacio, un tabulador o un
salto de línea. Para el español y para el resto de lenguas que separan las palabras con
espacios, eso encaja bastante bien con lo que entendemos por palabra. Aun así hay casos
raros: una palabra con guion como teórico-práctico, una dirección web, un
correo electrónico o un número como 3,14 valen un solo trozo, porque ninguno
lleva espacios dentro.
El español tiene dos rarezas propias que conviene conocer. La primera es que
solo existen dos contracciones: al (a + el) y
del (de + el). La Real Academia lo dice de forma expresa y lo compara con el
portugués, el italiano y el catalán, cuyas ortografías sí escriben juntas muchas más
fusiones. Es decir: un texto en español pierde muchas menos palabras por este motivo que el
mismo texto en portugués o en italiano. La segunda rareza son los
pronombres enclíticos: cuando el pronombre se pega detrás del verbo,
dámelo, decírselo o dándosela forman "una sola
palabra gráfica", según la gramática de la RAE, así que aquí cuentan como una. Al revés
pasa con las locuciones que se escriben separadas, como sin embargo,
a pesar de o por lo tanto: son una sola idea, pero suman dos o
tres palabras.
Un detalle que solo afecta al recuento de caracteres: el español abre las
preguntas y las exclamaciones con ¿ y ¡. Cada pregunta gasta dos
signos en lugar de uno, así que un texto con muchas preguntas se acerca antes al límite de
una red social que su traducción al inglés, aunque tenga las mismas palabras.
Separar por espacios no funciona en las lenguas que no ponen espacios entre palabras. El chino, el japonés y el tailandés — junto con el jemer, el lao y el birmano — se escriben como hileras continuas de signos, y es quien lee el que averigua dónde acaba cada palabra. Una frase china de cuarenta signos puede llevar un solo espacio, o ninguno, así que un recuento por espacios diría que ahí hay "una" o "dos" palabras, lo cual no tiene sentido. Para partir de verdad esas escrituras hace falta un diccionario o un programa estadístico. Por eso, en esos textos el número que importa es el de caracteres, y las plataformas se adaptan: Medium, por ejemplo, cambia las palabras por minuto por unos 500 caracteres por minuto cuando calcula el tiempo de lectura en chino, japonés y coreano. Si trabajas con alguno de esos idiomas, mira el número de caracteres de esta página, no el de palabras.
¿A qué velocidad se lee y se habla de verdad?
Esta herramienta calcula el tiempo de lectura a 200 palabras por minuto, un ritmo elegido a propósito con holgura, pensando en textos de internet, que solemos leer con prisa. La mejor prueba disponible hoy es el metaanálisis de Marc Brysbaert de 2019, "How many words do we read per minute?", publicado en el Journal of Memory and Language, que reunió 190 estudios y 18.573 participantes. Según ese trabajo, un adulto que lee en silencio en inglés alcanza de media unas 238 palabras por minuto en textos informativos y 260 en ficción, y la mayoría de la gente se mueve entre 175 y 320. Leer en voz alta es más lento, unas 183 palabras por minuto, porque la boca no sigue al ojo. Los niños, las personas mayores y quien lee en un idioma que no es el suyo van todavía más despacio, así que cualquier número único será siempre una estimación.
Esos datos son de inglés, y conviene decirlo. El estudio internacional IReST (Trauzettel-Klosinski y Dietz, 2012) preparó los mismos textos en 17 idiomas, entre ellos el español, y midió a 436 lectores de vista normal: la media leyendo en voz alta fue de 184 ± 29 palabras por minuto, con diferencias reales entre idiomas. No hemos encontrado una cifra publicada y fiable de lectura silenciosa solo para el español, así que no vamos a inventarla: lo honesto es decir que las palabras españolas son más largas que las inglesas y que, por tanto, el mismo texto traducido suele llevar unos segundos más. Trata las 200 palabras por minuto de esta página como un orden de magnitud, no como un cronómetro.
Hablar es más lento que leer en silencio. Una conversación en inglés ronda las 150 palabras por minuto; la referencia muy citada de la American Speech-Language-Hearing Association para un habla clara está cerca de 130; quien graba audiolibros o pódcast suele quedarse entre 150 y 160; y quien da una charla TED llega de media a unas 163. Para un guion, divide las palabras por la velocidad de habla que quieras, no por la de lectura: una presentación de 1.500 palabras a 130 palabras por minuto dura unos 11 o 12 minutos, y no los 7 minutos y medio que sugiere la cuenta de lectura.
| Actividad | Ritmo habitual (palabras/minuto) | Fuente o matiz |
|---|---|---|
| Lectura en silencio, texto informativo | ~238 | Metaanálisis de Brysbaert, 2019 (datos de inglés) |
| Lectura en silencio, ficción | ~260 | Metaanálisis de Brysbaert, 2019 (datos de inglés) |
| Lectura en voz alta | ~183 | Metaanálisis de Brysbaert, 2019 (datos de inglés) |
| Lectura en voz alta, media de 17 idiomas | 184 ± 29 | IReST, Trauzettel-Klosinski y Dietz, 2012; 436 lectores |
| Estimación de lectura de Medium | 265 | Más ~12 segundos por la primera imagen |
| Conversación | ~150 | National Center for Voice and Speech |
| Presentación o clase | ~130 | Referencia de la ASHA para un habla clara |
| Pódcast o audiolibro | 150–160 | Ritmo ágil sin perder claridad |
Son medias de mucha gente, no reglas fijas. La velocidad de cada persona cambia con la dificultad del texto, con lo que ya sabe del tema y con el motivo por el que lee. Cualquier aviso de tiempo de lectura — aquí o en cualquier web — es una estimación amable, no una medida.
¿Y los límites que no son de redes sociales? SMS, Google y anuncios
Las barras de arriba cubren las redes más grandes, pero hay otros sitios con su propio tope de caracteres, y algunos se comportan de forma sorprendente.
El SMS es la trampa clásica, y en español es una trampa muy concreta. Un mensaje escrito solo con el alfabeto estándar del móvil, llamado GSM-7, cabe en 160 caracteres. Basta con un signo que no esté en ese alfabeto para que el mensaje entero pase a la codificación UCS-2 y el límite baje a 70 caracteres. Los mensajes más largos se parten en trozos y se recomponen en el móvil de quien los recibe, y un poquito de cada trozo se gasta en la cabecera que permite juntarlos: los mensajes GSM-7 encadenados llevan 153 caracteres por trozo, y los UCS-2, solo 67.
La buena noticia para el español es que el alfabeto GSM-7 básico ya incluye
ñ, Ñ, ¿, ¡, é,
É, ü y Ü. La mala es que no incluye á, í, ó, ú ni sus mayúsculas, que son
justo las tildes que más aparecen. Para arreglarlo, la norma 3GPP TS 23.038 define una
tabla nacional española que las recupera, pero cada una de esas letras cuesta
dos septetos en lugar de uno, y ni todas las operadoras ni todos los
móviles la usan. Por eso muchos sistemas de envío de SMS quitan las tildes automáticamente
antes de mandar el mensaje.
Un ejemplo real, contado signo a signo: "¡Hola! Tu cita está confirmada para el
miércoles 5 a las 10:00. Si no puedes venir, responde CANCELAR y te llamamos para buscar
otro día." son 137 caracteres. De ellos, 135 están en el alfabeto
básico — incluidos el ¡ inicial y la é de "miércoles" — y solo dos
se quedan fuera: la á de "está" y la í de "día". Con la tabla
española, ese mensaje ocupa
137 + 2 = 139 septetos y sigue cabiendo en un solo SMS de 160. Sin ella, el
mensaje se manda en UCS-2 y hacen falta tres trozos de 67 caracteres, es
decir, se paga el triple por dos tildes.
Los resultados de búsqueda, en cambio, no se miden en caracteres sino en píxeles. En un ordenador, Google muestra el título de una página hasta unos 600 píxeles de ancho — normalmente de 50 a 60 caracteres — y la meta descripción hasta unos 920 píxeles, más o menos 155 o 158 caracteres (en el móvil baja a unos 120). Como las letras anchas como la M y la W ocupan más píxeles que la i o la l, dos títulos con el mismo número de caracteres pueden cortarse en puntos distintos. Y como el español se alarga alrededor de un 25% respecto al inglés — una regla de oro del sector de la traducción en España —, un título traducido casi siempre hay que acortarlo. Google Ads es más estricto y sí cuenta caracteres: cada título de un anuncio adaptable de búsqueda se corta en 30 caracteres, cada descripción en 90, y los signos del chino, el japonés y el coreano, que ocupan el doble de ancho, valen por dos.
| Dónde | Límite | Detalle |
|---|---|---|
| SMS, GSM-7 (un solo mensaje) | 160 caracteres | 153 por trozo cuando el mensaje va encadenado |
| SMS, UCS-2 (un solo mensaje) | 70 caracteres | 67 por trozo; salta con un emoji o con letras fuera del alfabeto básico |
| SMS, tabla nacional española | 2 septetos por letra | Recupera á í ó ú Á Í Ó Ú y ç, pero no todas las operadoras la aplican |
| Título de página para Google | ~50–60 caracteres | Se mide en ~600 px de ancho, no en caracteres |
| Meta descripción | ~155 caracteres | ~920 px en ordenador; ~120 caracteres en móvil |
| Título en Google Ads | 30 caracteres | Hasta 15 por anuncio adaptable de búsqueda |
| Descripción en Google Ads | 90 caracteres | Hasta 4 por anuncio |
| Biografía de X / Twitter | 160 caracteres | Nombre visible 50, nombre de usuario 15 |
Los límites de las plataformas cambian sin mucho aviso — X subió el de las publicaciones de 140 a 280 caracteres en 2017 y hoy deja publicar hasta 25.000 a las cuentas de pago —, así que antes de una publicación importante conviene comprobar la documentación actual de la plataforma.
¿Por qué un emoji cuenta como dos caracteres?
Quien ha pegado alguna vez un emoji suelto en un formulario y ha visto subir el contador de dos en dos se ha topado con una de las rarezas más profundas de cómo guarda el texto un ordenador: "carácter" no es una sola cosa. Son tres unidades distintas que pueden llamarse así con razón, y casi nunca coinciden.
- Unidad UTF-16 — es lo que devuelve el navegador cuando le preguntas cuánto mide un texto. Cada unidad ocupa 16 bits y llega hasta el valor U+FFFF.
- Punto de código Unicode — los caracteres lógicos de la norma, numerados de U+0000 a U+10FFFF. Todo lo que pasa de U+FFFF (casi todos los emojis y varias escrituras poco comunes) no cabe en una unidad de 16 bits, así que se guarda como un par de unidades. La cara sonriente U+1F600 se guarda como un par, y por eso su longitud da 2.
- Grafema — lo que una persona ve como un solo carácter, definido en el anexo n.º 29 de la norma Unicode ("Unicode Text Segmentation"). Un grafema puede estar hecho de varios puntos de código.
La distancia entre esos tres niveles crece deprisa. La ñ es un buen ejemplo
casero: si se guarda ya montada, es el punto de código U+00F1 y mide 1; si se guarda como
una n seguida de una tilde suelta (U+0303), sigue viéndose igual pero son dos
puntos de código y mide 2. Lo mismo pasa con á, é, í,
ó y ú, y explica por qué a veces un texto copiado de un
documento antiguo o de un Mac ocupa más de lo que debería. La bandera de España está hecha
de dos puntos de código indicadores de región (U+1F1EA y U+1F1F8), o sea cuatro unidades
UTF-16, pero es un solo grafema. Y un emoji de familia se forma pegando varias personas con
un signo invisible (U+200D): la familia de hombre, mujer y niña son cinco puntos de código y
ocho unidades UTF-16, y sigue siendo un único grafema, que cualquiera contaría como un
carácter.
| Texto | Grafemas (lo que ve una persona) | Puntos de código | Longitud en UTF-16 |
|---|---|---|---|
| ñ (ya montada) | 1 | 1 | 1 |
| ñ (n + tilde suelta) | 1 | 2 | 2 |
| 😀 cara sonriente | 1 | 1 | 2 |
| 🇪🇸 bandera de España | 1 | 2 | 4 |
| 👨👩👧 familia | 1 | 5 | 8 |
Este contador cuenta los caracteres por puntos de código, que es la misma unidad que usan
casi todas las redes sociales en sus límites. Así que los números de aquí encajan con lo que
van a aceptar X o Instagram. Si necesitas el recuento tal y como lo ve una persona, los
navegadores modernos ofrecen Intl.Segmenter, que cuenta por grafemas.
¿Cuántas palabras caben en una holandesa?
En España, el trabajo con textos todavía se paga muchas veces por holandesa (también llamada plantilla o folio), y la holandesa se mide en caracteres, no en palabras. La definición más citada en el sector editorial son 2.100 matrices, es decir, caracteres con espacios. El número viene de la máquina de escribir: una hoja a doble espacio daba unas 30 líneas de 70 pulsaciones, y 30 × 70 = 2.100. Conviene saber que "matrices" y "caracteres con espacios contados por Word" no son exactamente lo mismo, así que lo primero de cualquier encargo es acordar con qué herramienta se cuenta. Para las traducciones no editoriales, en cambio, en España lo normal es cobrar por palabra, y ahí surge la eterna discusión de si se cuentan las del original o las de la traducción: el español se alarga alrededor de un 25% respecto al inglés, así que la diferencia no es pequeña.
En el mundo anglosajón la convención equivalente son 250 palabras por página a doble espacio, cuerpo 12 y márgenes de una pulgada — un número heredado de las máquinas de escribir, cuya letra Courier tenía todos los caracteres del mismo ancho. Las fuentes modernas meten mucho más en la misma página, y un documento real con esos ajustes llega a 300 o 400 palabras. Aun así, las redacciones y las agencias siguen usando la regla de las 250, porque da una estimación estable que no cambia con la fuente elegida.
A la hora de planificar un texto, ayuda conocer los órdenes de magnitud, sabiendo que cada cifra cambia según el género y la editorial:
- Una holandesa ≈ 2.100 caracteres con espacios ≈ 340 palabras, si el texto sale a unos 6,2 caracteres por palabra.
- Un artículo de blog corriente, de 500 palabras ≈ 1,5 holandesas y unos dos minutos y medio de lectura.
- Los trabajos de clase y las reseñas se piden hoy casi siempre en palabras (1.500 a 2.500, por ejemplo) en lugar de en páginas.
- El resumen de un TFG suele pedirse entre 200 y 300 palabras, según la universidad.
- Un microrrelato baja de las ~1.000 palabras; un cuento va de 1.000 a 7.500.
- La mayoría de las novelas para adultos tienen entre 70.000 y 100.000 palabras, con 80.000 o 90.000 como objetivo frecuente.
Como son costumbres y no reglas, usa el recuento en directo de arriba para ajustar un objetivo exacto, y trata cualquier estimación en páginas como aproximada.
Densidad de palabras clave y legibilidad
Quien escribe pensando en Google suele preguntar cuál es la "densidad de palabras clave" correcta, es decir, qué porcentaje del texto debería repetir el término elegido. La respuesta honesta es que ese número no existe. Las normas antispam de Google tratan la repetición excesiva de una palabra clave como una infracción que puede perjudicar a la página en lugar de ayudarla. El objetivo es escribir de forma natural, no cuadrar una proporción. Aun así el contador ayuda: sirve para comprobar si un artículo de 1.200 palabras tiene de verdad algo que contar, y si el término principal ha vuelto tantas veces que la lectura se hace pesada.
Una medida más útil es la legibilidad. La más conocida es el Flesch Reading Ease, creado por Rudolf Flesch en 1948, que premia las frases cortas y las palabras cortas. Su fórmula es:
206,835 − 1,015 × (palabras ÷ frases) − 84,6 × (sílabas ÷ palabras)
Pero esa fórmula está calibrada para el inglés, y las palabras españolas tienen más sílabas, así que aplicada tal cual castiga a un texto que no es difícil. Por eso existen dos adaptaciones al español, y merece la pena conocer las dos porque no dan el mismo resultado:
- Fernández Huerta (1959), la primera adaptación:
206,84 − 1,02 × (palabras ÷ frases) − 60 × (sílabas ÷ palabras). Ojo: esta fórmula aparece mal escrita en muchísimas webs, porque el autor la publicó en su día con las sílabas contadas por cada 100 palabras. Escrita como aquí, con medias por palabra, es la versión corregida. - Szigriszt-Pazos (1993), llamada índice de perspicuidad o
Flesch-Szigriszt, que es la que usan la herramienta INFLESZ y buena parte de los estudios
españoles de legibilidad sanitaria:
206,835 − 62,3 × (sílabas ÷ palabras) − (palabras ÷ frases).
La escala INFLESZ, validada en 2008 para textos dirigidos a pacientes, interpreta el resultado de Szigriszt en cinco tramos: por debajo de 40 es "muy difícil", de 40 a 55 "algo difícil", de 55 a 65 "normal", de 65 a 80 "bastante fácil" y por encima de 80 "muy fácil".
Volvamos al ejemplo de antes: 420 palabras y 24 frases dan 17,5 palabras por frase. Supongamos que ese texto tiene una media de 2,2 sílabas por palabra (es un supuesto del ejemplo, no un dato del español). Fernández Huerta daría 206,84 − 1,02 × 17,5 − 60 × 2,2 ≈ 57,0, y Szigriszt-Pazos 206,835 − 62,3 × 2,2 − 17,5 ≈ 52,3. Con los mismos datos, una fórmula lo deja en "normal" y la otra en "algo difícil": esa diferencia de casi cinco puntos es la razón por la que siempre hay que decir con qué fórmula se ha calculado una nota de legibilidad. Los dos datos que necesitan ambas están en el recuadro del principio de esta página; la media de sílabas por palabra hay que contarla aparte.
En la práctica, la palanca más eficaz es la misma en las dos fórmulas: partir las frases largas. Bajar de 25 a 15 palabras por frase sube la nota unos 10 puntos sin tocar ni una sola palabra del vocabulario.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo se cuentan las palabras?
- Aquí una palabra es cualquier trozo de texto sin espacios dentro, separado por un espacio, un tabulador o un salto de línea. Los números ("123"), las palabras con guion ("teórico-práctico") y las abreviaturas con punto ("Sra.") valen una palabra cada una. Las líneas en blanco y los espacios del principio y del final no suman. Dos detalles del español: "al" y "del" son las dos únicas contracciones que la ortografía admite, así que cuentan como una palabra; y un verbo con pronombres pegados detrás, como "dámelo", forma una sola palabra escrita, tal y como recoge la gramática de la RAE.
- ¿Cómo se calcula el tiempo de lectura?
- Se usan 200 palabras por minuto, un ritmo tranquilo de lectura en silencio delante de una pantalla. El metaanálisis de Marc Brysbaert (2019), que reunió 190 estudios y 18.573 participantes, situó la media en unas 238 palabras por minuto en textos informativos, pero esos datos son de inglés. Usamos 200 a propósito, para no prometer un tiempo demasiado corto. Tómalo como un orden de magnitud, no como un cronómetro.
- ¿El recuento de caracteres incluye los espacios?
- Salen los dos números. "Caracteres" es el total con espacios, y es el que usan casi todas las redes sociales para su límite. "Caracteres (sin espacios)" quita espacios, tabuladores y saltos de línea. Ojo con una costumbre muy española: la holandesa con la que se factura la traducción editorial son 2.100 matrices, es decir, caracteres CON espacios. Mira siempre cuál de los dos números pide tu contrato.
- ¿Puedo contar las palabras de un PDF aquí?
- No directamente: esta página no abre archivos, solo lee el texto que pegas en el recuadro. Pero el resultado es el mismo si abres el PDF en tu lector, seleccionas todo (Ctrl+A, o Cmd+A en un Mac), copias y pegas aquí. Dos avisos honestos: un PDF escaneado es una imagen y no deja copiar nada sin un OCR previo, y el texto copiado de un PDF suele traer saltos de línea de más, que no cambian el número de palabras pero sí pueden inflar el de párrafos.
- ¿Se envía mi texto a algún servidor?
- No. Toda la cuenta se hace en tu propio dispositivo, dentro del navegador. El texto no sale de ahí, no se guarda y no queda registrado en ningún sitio. Puedes pegar sin miedo un TFG sin entregar, una carta de presentación o un informe interno.
- ¿Por qué a veces salen menos frases de las que hay?
- Las frases se separan cuando aparece ". ! ?" seguido de un espacio o del final del texto. Las abreviaturas que llevan punto en mitad de la oración, como "etc.", "Sr." o "S.A.", parecen un final de frase para esa regla y descuadran la cuenta. Es un límite conocido de cualquier recuento que solo mire la puntuación. Antes de entregar algo importante, repásalo con tus propios ojos.
- ¿Cuántas palabras tiene que tener el resumen de un TFG?
- Depende de la universidad, y conviene decirlo claro en lugar de dar un número falso. Las normativas españolas que publican una cifra suelen moverse entre 200 y 300 palabras (la Universidad de Murcia, por ejemplo, pide un mínimo de 200 y un máximo de 300), aunque hay facultades que bajan a 200 como tope y otras que admiten bastante más. Escribe el resumen aquí para ajustar el número exacto y comprueba después la normativa concreta de tu centro.