Tabla de IMC y calculadora de índice de masa corporal
Aquí tienes la tabla de IMC completa de la Organización Mundial de la Salud para personas adultas — bajo peso, normopeso, sobrepeso y obesidad de grado I, II y III con sus puntos de corte exactos — y, justo debajo, una calculadora para saber en qué franja caes con tu peso y tu altura. Todo se calcula en tu navegador: no se sube ningún dato.
Tabla de IMC de la OMS para personas adultas
| Rango de IMC | Categoría | IMC Prime | Contexto de salud |
|---|---|---|---|
| < 18,5 | Bajo peso | < 0,74 | Puede reflejar desnutrición, carencias de nutrientes u otros problemas de salud. Se asocia a menor densidad ósea y a una función inmunitaria más débil. |
| 18,5 – 24,9 | Normopeso | 0,74 – 1,00 | Es la franja asociada al menor riesgo de problemas de salud relacionados con el peso en la mayoría de estudios de población. Rango de referencia habitual en personas adultas sanas. |
| 25,0 – 29,9 | Sobrepeso | 1,00 – 1,20 | Riesgo moderadamente mayor de enfermedad cardiovascular, diabetes tipo 2 e hipertensión. El riesgo real depende de dónde se acumule la grasa y del estado de forma. |
| 30,0 – 34,9 | Obesidad (grado I) | 1,20 – 1,40 | Riesgo alto de problemas relacionados con la obesidad. Suele recomendarse un plan de alimentación y actividad física para el control del peso. |
| 35,0 – 39,9 | Obesidad (grado II) | 1,40 – 1,60 | Riesgo muy alto. Habitualmente se aconseja seguimiento médico y una intervención estructurada. |
| ≥ 40,0 | Obesidad (grado III) | ≥ 1,60 | Riesgo extremadamente alto. También se la llama obesidad grave o mórbida. Puede valorarse cirugía bariátrica o una intervención médica intensiva. |
Fuente: clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Algunas autoridades sanitarias usan umbrales más bajos en poblaciones asiáticas (sobrepeso ≥ 23, obesidad ≥ 27,5).
¿Quieres saber tu número? Escribe tu peso y tu altura y la calculadora te sitúa en la tabla, con tu IMC Prime y tu rango de peso saludable.
Opcional: perímetro de cintura (para el índice cintura-altura)
Índice cintura-altura (ICA) = cintura ÷ altura. Los valores por debajo de 0,5 se consideran saludables en general.
Ejemplo resuelto: cómo calcular el IMC paso a paso
Persona: peso = 72 kg, altura = 1,78 m (178 cm)
- Altura en metros: 178 cm ÷ 100 = 1,78 m
- Altura al cuadrado: 1,78² = 3,1684 m²
- IMC = 72 ÷ 3,1684 = 22,7
- Categoría en la tabla: normopeso (18,5–24,9)
- IMC Prime: 22,7 ÷ 25 = 0,91 (por debajo de 1,0 = dentro del rango normal)
- Rango de peso saludable: 18,5 × 3,1684 hasta 24,9 × 3,1684 = de 58,6 kg a 78,9 kg
¿Qué es el índice cintura-altura (ICA)?
El índice cintura-altura se obtiene dividiendo el perímetro de tu cintura entre tu altura (las dos medidas en la misma unidad). Se considera mejor predictor del riesgo cardiovascular que el IMC por sí solo porque capta la adiposidad central, es decir, la grasa abdominal, que está más estrechamente ligada a la enfermedad metabólica que el peso total.
| ICA | Interpretación |
|---|---|
| < 0,40 | Rango de bajo peso |
| 0,40 – 0,49 | Rango saludable |
| 0,50 – 0,59 | Sobrepeso / riesgo aumentado |
| ≥ 0,60 | Obesidad / riesgo alto |
La regla práctica más repetida: «mantén tu cintura por debajo de la mitad de tu altura».
Quién inventó el IMC, y para qué servía en realidad
El IMC es más antiguo de lo que suele pensarse y no lo inventó ningún médico. La fórmula la ideó Lambert Adolphe Jacques Quetelet (1796–1874), un astrónomo, matemático, estadístico y sociólogo belga que dirigía el Observatorio de Bruselas. En la década de 1830 Quetelet estaba construyendo lo que él llamaba «física social»: un intento de aplicar las matemáticas de la distribución normal a las poblaciones humanas. Su idea central era l'homme moyen, el «hombre medio»: un compuesto estadístico cuya altura, peso y demás rasgos resumían a toda una población.
Para comparar el peso corporal entre personas de distinta estatura, Quetelet observó que, pasada la primera infancia, el peso tiende a crecer aproximadamente con el cuadrado de la altura. Esa proporción entre el peso y la altura al cuadrado pasó a conocerse como índice de Quetelet. Lo decisivo — y el origen de buena parte de la confusión posterior — es que Quetelet construyó su índice para describir poblaciones, nunca para diagnosticar a una persona concreta. No estaba midiendo la obesidad ni la salud: estaba caracterizando cómo se distribuía un rasgo dentro de un grupo. Nunca pretendió que fuese una herramienta clínica.
El nombre moderno llegó mucho después. En un artículo publicado en el número de julio de 1972 del Journal of Chronic Diseases, el fisiólogo estadounidense Ancel Keys y sus coautores compararon varios índices de peso para la altura y concluyeron que el peso ÷ altura² de Quetelet era el que mejor funcionaba: se correlacionaba bien con la grasa corporal medida, se mantenía bastante independiente de la estatura y era sencillo de calcular. Fue el equipo de Keys quien acuñó el término «índice de masa corporal» para esa proporción. Así que lo que hoy llamamos IMC es un estadístico poblacional del siglo XIX que un estudio del siglo XX reutilizó como atajo para estimar el peso relativo — una genealogía que conviene recordar cada vez que se trata al IMC como si midiera directamente la salud de una persona.
La fórmula del IMC y de dónde sale el 703
En unidades métricas la fórmula es directa: el peso en kilogramos dividido entre la altura en metros al cuadrado.
- Métrico: IMC = peso (kg) ÷ altura (m)²
- Anglosajón: IMC = 703 × peso (lb) ÷ altura (in)²
Las dos fórmulas dan el mismo número; el 703 de la versión anglosajona es simplemente un factor de conversión de unidades que traduce libras y pulgadas al cálculo subyacente en kilogramos y metros. No es una constante arbitraria: una libra equivale a 0,45359237 kg y una pulgada a 0,0254 m, de modo que pasar de lb/in² a kg/m² significa multiplicar por 0,45359237 ÷ (0,0254)² = 0,45359237 ÷ 0,00064516 ≈ 703,07, que se redondea a 703. Como el IMC se expresa en kg/m², el resultado es el mismo partas de datos métricos o anglosajones — la calculadora de arriba convierte internamente tus valores anglosajones a métricos y aplica la fórmula kg/m², que es exactamente equivalente a multiplicar por 703.
Cómo leer la tabla de IMC y qué significa cada categoría
La tabla del principio de esta página usa los puntos de corte de la Organización Mundial de la Salud para personas adultas: bajo peso por debajo de 18,5; el rango saludable o normopeso de 18,5 a 24,9; sobrepeso de 25,0 a 29,9; y obesidad a partir de 30,0, dividida en grado I (30,0–34,9), grado II (35,0–39,9) y grado III (40,0 o más). Estos umbrales son convenciones estadísticas extraídas de grandes estudios de población que relacionaron el peso para la altura con el riesgo a largo plazo de enfermedades como la diabetes tipo 2 o la enfermedad cardiovascular: números redondos elegidos por comodidad, no fronteras biológicas donde el riesgo salte de golpe.
La OMS subdivide además la franja de bajo peso, algo que la tabla principal no muestra. Estos grados finos importan en la práctica clínica porque las causas y los riesgos de un bajo peso severo no son los mismos que los de un bajo peso leve:
| IMC | Subcategoría de la OMS |
|---|---|
| < 16,0 | Delgadez severa |
| 16,0 – 16,9 | Delgadez moderada |
| 17,0 – 18,4 | Delgadez leve |
| 18,5 – 24,9 | Rango normal |
Hay dos advertencias importantes sobre a quién describen estas cifras de personas adultas. No se aplican a niños ni a adolescentes: en menores de 18 años el IMC se lee frente a tablas de crecimiento específicas por edad y sexo, como un percentil de IMC para la edad y no como una categoría fija, porque la composición corporal saludable cambia a lo largo del crecimiento. Tampoco son significativas durante el embarazo, cuando el aumento de peso es esperable y el IMC deja de reflejar la composición corporal del modo habitual. En ambos casos el personal sanitario usa datos de referencia distintos.
Por qué el IMC es una medida imperfecta
La mayor virtud del IMC — que solo necesita una báscula y tu altura — es también su debilidad de fondo. Es un único número construido a partir de dos medidas, así que no puede «ver» de qué está hecho realmente un cuerpo. Sus limitaciones más discutidas:
- No separa el músculo de la grasa. El músculo y el hueso son más densos que la grasa, así que una persona delgada y muy musculada puede aparecer en la franja de «sobrepeso» o incluso de obesidad teniendo muy poca grasa. El IMC tiende a sobrestimar la adiposidad en quien tiene mucha masa magra y a subestimarla en quien tiene poca masa muscular.
- Ignora dónde se acumula la grasa. Dos personas con el mismo IMC pueden repartir la grasa de forma muy distinta. La grasa acumulada alrededor de los órganos abdominales (grasa visceral) se asocia mucho más a la enfermedad metabólica y cardiovascular que la que se sitúa justo bajo la piel (grasa subcutánea) en caderas y muslos, y el IMC no puede distinguirlas. Por eso suelen usarse junto a él las medidas basadas en la cintura.
- La «obesidad con peso normal» existe. Como el IMC solo mira el peso total, alguien puede situarse de lleno en el rango saludable y aun así tener un porcentaje de grasa alto y poca masa muscular, un patrón que el IMC por sí solo a veces no detecta en absoluto.
- Es un mal clasificador individual aunque sea una buena herramienta poblacional. Los estudios que comparan el IMC con la grasa corporal medida directamente encuentran que puede ser específico (a quien señala como obeso suele serlo) pero poco sensible (se le escapan muchas personas que sí acumulan un exceso de grasa). Un número que funciona bien promediado sobre miles de personas puede seguir equivocándose con la que tiene delante.
El IMC según el origen étnico, la edad y el sexo
Un punto de corte fijo para todo el mundo asume implícitamente que la relación entre el IMC y el riesgo asociado a la grasa corporal es igual para todas las personas, y no lo es. El ejemplo más claro son las poblaciones asiáticas, que tienden a desarrollar más grasa corporal y un riesgo elevado de diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular con un IMC más bajo del que sugieren los umbrales estándar. Al revisar esta evidencia, la OMS discutió «puntos de acción» adicionales para poblaciones asiáticas de riesgo, que suelen citarse en torno a 23 para riesgo aumentado (sobrepeso) y 27,5 para riesgo alto (obesidad), bastante por debajo del 25 y el 30 globales. Varios países han adoptado por ello umbrales nacionales más bajos.
El sexo y la edad también cuentan. Con el mismo IMC, las mujeres tienen de media más grasa corporal que los hombres, y la composición del cuerpo cambia con los años: las personas mayores tienden a perder músculo y ganar grasa aunque su peso, y por tanto su IMC, apenas se mueva. El IMC aplica una única fórmula a todos estos grupos sin ajuste alguno.
Estas objeciones ya son mayoritarias. En junio de 2023 la Asociación Médica Estadounidense (AMA) adoptó una política que describe el IMC como una medida clínica imperfecta: como no evalúa directamente la grasa corporal y no tiene en cuenta las diferencias entre grupos raciales y étnicos, sexos y edades, la AMA recomendó que el IMC se use solo junto con otras medidas de riesgo — como la evaluación directa de la grasa visceral o de la composición corporal — y no como criterio único, incluidas decisiones como el reembolso de un seguro. La conclusión no es que el IMC no sirva, sino que es un punto de partida y no un veredicto.
Medidas mejores y complementarias
Como el IMC se pierde el reparto de la grasa y la composición corporal, se usan otras medidas para cubrir esos huecos. Casi todas son baratas y aportan información real cuando acompañan al IMC:
- Perímetro de cintura. Una lectura directa de la grasa abdominal. Una cintura mayor se asocia a más riesgo metabólico con independencia del peso total, que es justo lo que el IMC no puede aportar.
- Índice cintura-altura (ICA). La cintura dividida entre la altura, que recoge el campo opcional de la calculadora de arriba. Ajusta la medida de cintura al tamaño del cuerpo y suele predecir mejor el riesgo cardiovascular que el IMC; la regla popular es mantener la cintura por debajo de la mitad de la altura.
- Índice cintura-cadera (ICC). El perímetro de la cintura dividido entre el de la cadera, que se usa para describir la forma del cuerpo: si el peso se concentra más en el centro («manzana») o en las caderas («pera»), y lo primero se asocia a mayor riesgo.
- Porcentaje de grasa corporal. La foto más directa de la composición corporal, estimada con métodos de precisión y coste variables: densitometría DEXA (basada en rayos X, muy precisa), plicómetro de pliegues cutáneos y análisis de impedancia bioeléctrica (BIA), la tecnología de muchas básculas inteligentes.
- Índice de redondez corporal (BRI). Un índice más reciente que usa el perímetro de cintura y la altura para modelar el cuerpo como una elipse y estimar cómo de «redondo» es, pensado como aproximación a la grasa visceral; la investigación reciente ha explorado su relación con distintos resultados de salud.
- El «nuevo IMC». El matemático de Oxford Nick Trefethen propuso una fórmula revisada, 1,3 × peso (kg) ÷ altura (m)2,5, con el argumento de que el exponente 2 distorsiona el resultado en personas muy bajas y muy altas; subirlo a 2,5 busca reducir ese sesgo. No ha sustituido al IMC estándar, pero ilustra que hasta la propia fórmula está en discusión.
Ninguna de ellas es por sí sola una medida completa de la salud. En la práctica son más útiles combinadas: un IMC alto junto a una cintura grande cuenta una historia más completa que cualquiera de los dos números por separado.
Para qué sirve de verdad el IMC
Con todos sus defectos, el IMC sigue vigente porque hace bien una cosa: cribado barato, rápido y reproducible a gran escala. Sus fortalezas honestas:
- Salud poblacional y epidemiología. El IMC nació como estadístico de población y es ahí donde brilla. Permite a quienes investigan y a los organismos de salud pública seguir la evolución del peso en millones de personas y comparar grupos a lo largo del tiempo y entre territorios: exactamente el uso promediado y de muestra grande para el que se diseñó el índice de Quetelet.
- Triaje clínico y primera conversación. En una consulta, el IMC es una señal rápida que puede motivar una mirada más detenida: medir el perímetro de cintura, preguntar por los hábitos de vida o pedir pruebas adicionales. Como primer cribado de bajo coste es difícil de superar, siempre que se tome como la pregunta inicial y no como la respuesta.
- Referencia estandarizada y gestión. Como la fórmula es fija y se entiende en todas partes, el IMC da a aseguradoras, programas de actividad física e historias clínicas una vara de medir común. La cautela de la AMA también vale aquí: debe informar la decisión, no tomarla por sí solo.
El hilo constante en más de un siglo de uso es el mismo con el que empezó Quetelet: el IMC es un indicador de cribado a nivel de población, no una medida de la grasa corporal ni un diagnóstico de salud. Usado así — como punto de partida rápido y gratuito, junto a otras medidas y al criterio profesional — sigue siendo genuinamente útil. Esta página es información general y no sustituye el consejo de un profesional sanitario cualificado.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el IMC y cómo se calcula?
El IMC (índice de masa corporal) es un número que sale de tu peso y tu altura: IMC = peso (kg) ÷ altura (m)². Por ejemplo, si pesas 70 kg y mides 1,75 m: IMC = 70 ÷ (1,75 × 1,75) = 70 ÷ 3,0625 ≈ 22,9. Lo ideó en el siglo XIX el estadístico belga Adolphe Quetelet y hoy se usa sobre todo como herramienta rápida de cribado a nivel de población. No mide la grasa corporal de forma directa.
¿Qué significan las categorías de la tabla de IMC?
Las categorías estándar de la OMS para personas adultas son: bajo peso (IMC < 18,5), normopeso (18,5–24,9), sobrepeso (25,0–29,9), obesidad de grado I (30,0–34,9), obesidad de grado II (35,0–39,9) y obesidad de grado III (≥ 40,0). Son umbrales estadísticos basados en la asociación entre el peso para la altura y los problemas de salud observados en grandes estudios de población. Algunas autoridades sanitarias usan puntos de corte más bajos en poblaciones asiáticas (por ejemplo, sobrepeso a partir de 23).
¿Es fiable el IMC en deportistas y personas musculosas?
No. El IMC no distingue la masa grasa de la masa muscular. Una persona deportista y muy musculada puede salir con un IMC alto (incluso en la franja de obesidad) teniendo muy poca grasa. Y al revés: alguien con un IMC "normal" puede tener un porcentaje de grasa alto y poca masa muscular (lo que se llama obesidad con peso normal). Para una foto más completa conviene mirar también el porcentaje de grasa corporal (DEXA, plicómetro), el perímetro de cintura y el índice cintura-altura junto al IMC.
¿Sirve la tabla de IMC para niños y adolescentes?
Las categorías de IMC para personas adultas no se aplican a niños ni a adolescentes. En menores de 18 años el IMC se compara con tablas de crecimiento específicas por edad y sexo (percentiles de IMC para la edad), porque la composición corporal saludable va cambiando durante el crecimiento. La interpretación corresponde a un pediatra o a un profesional sanitario, con calculadoras que usan los datos de referencia de crecimiento de la OMS o de los CDC.
¿Qué es el IMC Prime?
El IMC Prime es el IMC dividido entre 25, que es el límite superior del normopeso. Un IMC Prime de 1,0 significa que estás justo en el techo del rango normal. Por debajo de 1,0 = bajo peso o normopeso; por encima de 1,0 = sobrepeso u obesidad. Es una proporción sin unidades que permite situarse respecto al umbral de referencia sin memorizar toda la tabla.
¿Qué limitaciones tiene el IMC?
El IMC es una herramienta de cribado, no una prueba diagnóstica. Sus límites principales: (1) no mide la grasa directamente — el músculo y el hueso son más densos que la grasa, así que dos personas con el mismo IMC pueden tener composiciones corporales muy distintas; (2) no tiene en cuenta dónde se acumula la grasa — la grasa abdominal se asocia a más riesgo que la de otras zonas, y eso lo capta mejor el perímetro de cintura o el índice cintura-altura; (3) no se ajusta por edad, sexo ni origen étnico a nivel individual; y (4) no sustituye a una exploración clínica. Consulta siempre con un profesional sanitario para una valoración completa.