Cambiar tamaño de imagen

Cambia el tamaño de una imagen JPG, PNG o WebP a unas medidas exactas en píxeles, en porcentaje o limitando su lado más largo, todo dentro de tu navegador. Sirve igual para reducir el tamaño de una imagen antes de subirla a un formulario que para bajar el peso de una foto demasiado grande para enviarla. No se sube nada a ningún servidor.

Arrastra una imagen aquí o haz clic para elegirla

JPG · PNG · WebP · GIF · BMP · AVIF

Cómo cambia el tamaño esta herramienta

Al abrir un archivo, el navegador lo descodifica en píxeles con createImageBitmap(). La herramienta crea entonces un lienzo HTML con las medidas que hayas indicado y dibuja la imagen encima con ctx.drawImage(), que es donde la interpolación integrada del navegador reescala los píxeles. Por último, canvas.toBlob() vuelve a codificar el resultado como JPEG, PNG o WebP. Todo el proceso ocurre dentro de la pestaña, sin ninguna llamada a un servidor.

  • Medidas exactas: indicas el ancho y el alto en píxeles. Con el candado cerrado la imagen se encaja dentro de ese rectángulo sin deformarse; con el candado abierto se estira hasta los valores exactos que escribas.
  • Porcentaje: los dos lados se escalan con el mismo factor. Un 50 % significa la mitad de ancho y la mitad de alto, es decir, solo una cuarta parte de los píxeles originales.
  • Tamaño máximo: fijas el lado más largo y el corto se recalcula solo, conservando la proporción. Una foto de 3000 × 2000 píxeles con un máximo de 1280 queda en 1280 × 853 píxeles.

La proporción, y por qué el candado viene cerrado

La proporción, o relación de aspecto, es el cociente entre el ancho y el alto: 16:9 en una imagen panorámica, 4:3 en una diapositiva clásica, 1:1 en una foto de perfil cuadrada. Es la única propiedad de una imagen cuya alteración se nota de inmediato: las caras salen achatadas o alargadas, los círculos se vuelven elipses y el texto parece inclinarse. Por eso el candado que hay entre los campos de ancho y alto aparece cerrado desde el principio: escribes el ancho y la herramienta calcula el alto por ti.

El cálculo es una simple regla de tres: nuevo alto = alto original × nuevo ancho ÷ ancho original. Una foto de 4000 × 3000 píxeles (proporción 4:3) llevada a 800 píxeles de ancho da 600 píxeles de alto. Si tu imagen no encaja en la proporción que necesitas —por ejemplo, un apaisado que debe quedar cuadrado—, deformarla no es la solución: recórtala primero a la proporción de destino y cambia el tamaño después. Abrir el candado solo tiene sentido cuando la distorsión es intencionada.

Reducir el tamaño de una imagen es seguro; ampliarla, no

Al reducir, la imagen tiene más información de la que necesita el resultado. Varios píxeles vecinos se promedian en uno, el resultado queda limpio y a menudo se ve incluso más nítido que el original, porque el ruido de la fotografía se promedia junto con el resto. Reducir el tamaño de una imagen, por tanto, puedes hacerlo sin reparos.

Al revés no funciona igual. Para ampliar, el programa tiene que inventar píxeles que nunca se capturaron: lo único que puede hacer es interpolar entre los valores existentes. Una imagen de 400 × 400 píxeles llevada a 1600 × 1600 contiene después dieciséis veces más píxeles, pero ni un solo detalle nuevo: los bordes se ablandan, las texturas finas se emborronan y los artefactos del JPEG se amplían con todo lo demás. Los reescaladores con inteligencia artificial tampoco eliminan ese límite; generan detalles verosímiles en lugar de recuperar los reales. Empieza siempre por el archivo de mayor resolución que tengas y trabaja hacia abajo. Y si necesitas un elemento que se mantenga nítido a cualquier tamaño —un logotipo, por ejemplo—, guárdalo como vector (SVG) y exporta desde ahí las copias en píxeles, en vez de inflar un PNG pequeño.

Bajar el peso de una imagen o cambiar sus medidas: dos objetivos distintos

«Demasiado grande» puede significar dos cosas, y cada una pide una herramienta diferente. Las medidas son el número de píxeles, por ejemplo 1920 × 1080. El peso es el espacio que ocupa el archivo en kilobytes o megabytes, y depende además del formato y de la fuerza de compresión. Una captura de pantalla de 1920 píxeles de ancho guardada como PNG ocupa habitualmente varias veces más que esa misma captura en JPEG con calidad 85, con medidas idénticas.

Menos píxeles significan siempre menos datos: 1920 × 1080 son algo más de dos millones de píxeles, mientras que 960 × 540 son poco más de medio millón, la cuarta parte. Por eso cambiar el tamaño es el primer paso más eficaz. Si además el archivo debe quedar por debajo de un límite fijo, digamos 200 KB para un formulario, cambia aquí primero las medidas y ajusta después la calidad con comprimir a un tamaño concreto. Ese orden da, a igualdad de peso, una imagen bastante mejor, porque la compresión ya no tiene que desperdiciar esfuerzo en píxeles sobrantes.

Tu objetivoHerramienta adecuada
Cambiar las medidas en píxeles (p. ej. 3000 × 2000 → 800 × 533)Esta herramienta — Cambiar tamaño de imagen
Bajar el peso por calidad, manteniendo las medidasComprimir imagen
Cumplir un límite fijo en KBComprimir a un tamaño concreto
Cambiar el encuadre o la proporciónRecortar imagen

El mito de los DPI: en pantalla no significan nada

Pocos conceptos generan tanta confusión como los DPI (puntos por pulgada) y su equivalente digital, los PPP o PPI (píxeles por pulgada). Para ver una imagen en pantalla, ese valor es sencillamente irrelevante: una imagen de 1000 × 1000 píxeles se muestra exactamente igual de grande tanto si el archivo lleva la etiqueta 72 DPI como si lleva 300 DPI. Un archivo de imagen guardado no tiene dimensiones físicas en centímetros: solo tiene píxeles. La anotación de DPI es una nota dirigida a la impresora sobre cuán juntos deben quedar esos píxeles en el papel.

Al imprimir, en cambio, el valor sí cuenta, y la relación es una división simple: píxeles ÷ DPI = pulgadas (1 pulgada = 2,54 cm). Una imagen de 1200 píxeles de ancho impresa a 300 DPI mide 4 pulgadas, es decir, unos 10,2 cm; la misma imagen a 150 DPI se extiende hasta 8 pulgadas, pero se ve visiblemente más blanda. Al revés: si quieres imprimir 15 cm de ancho a 300 DPI, necesitas alrededor de 1770 píxeles. Cuando un formulario en línea pide «300 DPI», casi siempre está pidiendo en realidad píxeles suficientes, y eso es justo lo que aquí controlas de forma directa.

Medidas de destino más habituales

UsoMedidas en píxelesProporción
Full HD — fondo de pantalla, escritorio 1920 × 1080 16:9
HD (720p) — banner o cabecera web 1280 × 720 16:9
Vista previa al compartir un enlace (Open Graph) 1200 × 630 aprox. 1,91:1
Publicación cuadrada en redes sociales 1080 × 1080 1:1
Vertical — historias y portadas de vídeo corto 1080 × 1920 9:16
Diapositiva de presentación (SVGA) 800 × 600 4:3
Foto de perfil o avatar 400 × 400 1:1

En trámites administrativos y portales de empleo, comprueba siempre las condiciones que indica el propio formulario: las medidas en píxeles, el formato admitido y el peso máximo en kilobytes suelen aparecer junto al campo de subida. Los botones de medidas frecuentes de arriba aplican un tamaño con un solo clic.

Qué formato elegir al guardar

El tamaño y el formato son dos decisiones separadas, y las dos influyen en el archivo final. Menos píxeles siempre significan un archivo más ligero, pero la codificación también cuenta. Así se comparan los formatos habituales en la web:

FormatoTipoMejor paraTransparencia
JPEG Con pérdida Fotografías y casi todos los formularios de subida No
PNG Sin pérdida Logotipos, capturas de pantalla, líneas nítidas, transparencia
WebP Con y sin pérdida Imágenes para la web — más ligeras que JPEG o PNG a igual calidad
AVIF Con y sin pérdida Web moderna; compresión muy fuerte y color de 10 bits
GIF Sin pérdida Solo animaciones sencillas; paleta limitada a 256 colores Sí (1 bit)

WebP, desarrollado por Google y presentado en 2010, produce normalmente archivos bastante más ligeros que un PNG comparable y admite tanto transparencia como animación. AVIF suele comprimir todavía más y añade color de 10 bits. Ambos funcionan en todos los navegadores actuales, así que son la mejor opción para las imágenes que publiques en tu propia web. Para un formulario de subida, en cambio, quédate con JPEG salvo que las instrucciones digan otra cosa: muchos portales solo aceptan JPG o JPEG y rechazan de plano un WebP o un PNG.

Hay un detalle que la herramienta resuelve por ti: JPEG no admite transparencia, así que al guardar un PNG transparente como JPEG las zonas transparentes se rellenan de blanco en lugar de volverse negras. Si necesitas conservar la transparencia, elige PNG o WebP como formato de salida. Para fotografías, el intervalo de calidad entre 80 y 90 es el mejor punto de equilibrio: casi indistinguible del original y mucho más ligero.

Imágenes para la web: menos píxeles, páginas más rápidas

Las imágenes sobredimensionadas son la causa más frecuente de que una página cargue despacio. Si un diseño muestra una foto a 400 píxeles de ancho pero el archivo tiene 4000, el navegador descarga muchas veces más datos de los que puede enseñar y encima los reescala. Servir cada imagen con las medidas a las que realmente se ve es una de las mejoras de rendimiento con mayor efecto y menor esfuerzo, y repercute directamente en la métrica Largest Contentful Paint, que suele medir cuánto tarda en aparecer la imagen principal.

Un flujo de trabajo práctico: cambia el tamaño de la imagen original a unos pocos anchos —por ejemplo 400, 800 y 1200 píxeles—, exporta cada versión como WebP e indícalas en el atributo srcset junto con sizes. Así el navegador elige por sí mismo la resolución adecuada para cada pantalla y un teléfono nunca descarga una imagen pensada para un monitor de escritorio.

Tus imágenes no salen de tu dispositivo

Esta herramienta funciona íntegramente en el navegador de tu equipo. El archivo que eliges se lee en local, se recalcula en local y se vuelve a guardar en local: en ningún momento se sube, se envía a un servidor ni se almacena en caché remota. Puedes tratar así fotos de carnet, documentos contractuales o imágenes privadas sin cederlas a nadie. Una vez cargada la página, sigue funcionando incluso sin conexión a internet. Como efecto secundario agradable, al redibujar la imagen sobre el lienzo desaparece el bloque EXIF, de modo que el modelo de cámara, la fecha de captura y las coordenadas GPS no llegan al archivo nuevo.

Preguntas frecuentes

¿Se sube mi imagen a algún servidor?
No. La imagen se abre, se recalcula y se vuelve a guardar íntegramente en tu navegador mediante la API Canvas: no sale de tu dispositivo ni se envía a ningún servidor. Por eso puedes tratar aquí fotos de carnet, documentos escaneados o imágenes privadas sin entregarlas a nadie. Una vez cargada la página, la herramienta sigue funcionando aunque te quedes sin conexión.
¿Se pierde calidad al cambiar el tamaño de una imagen?
Al reducir, se pierde inevitablemente algo de detalle porque varios píxeles vecinos se promedian en uno solo, pero el resultado queda limpio y más que suficiente para fotos, imágenes de perfil y subidas a formularios; a veces incluso se ve más nítido, porque el ruido de la fotografía se promedia junto con el resto. Al ampliar es distinto: ningún programa puede devolver información que la cámara nunca captó, así que los bordes se vuelven blandos y la imagen parece desenfocada.
¿El modo «Medidas exactas» deforma la imagen?
Con el candado cerrado, no: la imagen se ajusta dentro del rectángulo que indicas conservando su proporción, de modo que un lado puede quedar algo menor de lo que escribiste. Solo al abrir el candado se estira hasta el ancho y el alto exactos, y ahí sí puede deformarse. Si un formulario exige una proporción concreta, es mejor recortar primero la imagen a esa proporción y cambiar el tamaño después.
¿Cómo bajo el peso de una imagen por debajo de un límite en KB?
En dos pasos. Primero cambia aquí el tamaño a las medidas en píxeles que realmente necesitas: es lo que más reduce la cantidad de datos, porque el peso depende sobre todo del número de píxeles. Después baja la calidad hasta cumplir el límite, o usa la herramienta de comprimir a un tamaño concreto, que busca sola el nivel de calidad adecuado. Ese orden da mejor imagen que comprimir a lo bruto una foto enorme.
¿Funciona desde el móvil?
Sí. Todo el procesamiento ocurre en el navegador del propio teléfono, así que puedes elegir una foto de la galería, ajustar el ancho y el alto y descargar el resultado sin instalar ninguna aplicación. Ten en cuenta que las fotos de móvil suelen superar los 3000 píxeles de lado, por lo que casi siempre conviene reducirlas antes de subirlas a cualquier formulario.
¿Se borran los datos EXIF y la ubicación GPS?
Sí, como efecto secundario del método. Al redibujar la imagen sobre un lienzo y volver a codificarla se genera un archivo nuevo sin bloque EXIF, de modo que el modelo de cámara, la fecha de captura y las coordenadas GPS desaparecen automáticamente. Conserva el archivo original si necesitas mantener esos metadatos.

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Sources and standards

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