HEIC a JPG

Este conversor de HEIC a JPG pasa las fotos HEIC y HEIF del iPhone o del iPad a JPG o PNG dentro del propio navegador. Suelta los archivos, elige la calidad y descarga el resultado: no se sube nada, tus fotos no salen de tu móvil.

Arrastra aquí tus archivos .heic o .heif, o elige los archivos

Fotos de iPhone y iPad · no se sube nada · funciona incluso sin conexión

Cómo convertir tus fotos de HEIC a JPG en tres pasos

  1. Elige las fotos. Arrastra los archivos .heic a la zona de arriba o tócala para abrir el selector de tu móvil o de tu ordenador. Puedes soltar varias a la vez.
  2. Ajusta el formato y la calidad. Déjalo en JPG (lo correcto en casi todos los casos) y mueve el control de calidad si quieres un archivo más ligero. Con el 85 de serie vas bien.
  3. Convierte y descarga. Pulsa Convertir todos los archivos: cada foto aparece con su miniatura, el tamaño nuevo y su propio botón de descarga.

Sin registrarte, sin marca de agua, sin límite de archivos y sin que nada salga de tu dispositivo.

¿Qué es HEIC y por qué te lo encuentras?

HEIC (High Efficiency Image Container) es el formato en el que el iPhone y el iPad guardan las fotos desde iOS 11. Apple lo eligió porque la compresión HEVC ocupa más o menos la mitad que un JPEG con la misma calidad a la vista: una foto que en JPEG pesaría 4 MB suele quedarse por debajo de 2 MB en HEIC.

El lío empieza cuando la foto sale del móvil. La mayoría de ordenadores con Windows, de móviles Android, de navegadores, de redes sociales y de editores de fotos no abre un archivo HEIC sin instalar algo antes. En cuanto pasas la foto a JPG, se abre en cualquier sitio: la puedes enviar, subir, imprimir y editar sin que nadie tenga que hacer nada raro.

Es el motivo por el que este conversor se usa tanto en España para trámites: los formularios que piden una foto o un documento escaneado suelen aceptar solo JPG o PDF, muchas veces con un límite de tamaño en KB, y el .heic que sale del iPhone se queda fuera.

HEIC, JPG y PNG uno al lado del otro

FormatoCompresiónCompatibilidadMejor para
HEIC / HEIF Con pérdida (HEVC) Dispositivos Apple; fuera de ahí, limitada Guardar fotos en el iPhone y el iPad: menos espacio, mejor calidad
JPG / JPEG Con pérdida Universal: cualquier dispositivo, app o web Enviar fotos, correo, redes sociales, formularios y trámites
PNG Sin pérdida Universal Cuando necesitas una copia idéntica al original; pesa bastante más que el JPG

Cómo funciona este conversor de HEIC a JPG

La herramienta usa heic2any, una biblioteca en WebAssembly que abre el archivo HEIC comprimido en HEVC dentro del propio navegador y lo vuelve a guardar como JPEG o PNG con el motor gráfico que el navegador ya trae. Todo el trabajo ocurre en la pestaña que tienes abierta: ningún archivo viaja a un servidor y, una vez cargada la página, la conversión sigue funcionando aunque te quedes sin conexión.

Como la imagen se vuelve a comprimir, el JPEG final nunca es exactamente igual al original (ni siquiera con calidad 100). En la práctica, de 85 hacia arriba la diferencia no se ve a simple vista.

Consejos

  • Calidad 85 es el valor recomendado en casi todos los casos: se ve igual que el original y pesa entre un 30 y un 40 % menos que con calidad 100.
  • Elige PNG solo si de verdad necesitas un archivo sin ninguna pérdida: una foto en PNG pesa mucho más que en JPEG.
  • WhatsApp e Instagram vuelven a comprimir la foto al enviarla, así que subir con calidad 100 no aporta nada: con 75–80 es suficiente.
  • Si el JPG todavía pesa demasiado para el formulario que lo pide, pásalo por el compresor de imágenes.

HEIF, HEIC y HEVC: qué significa cada nombre

Los tres nombres se usan como si fueran lo mismo, pero son tres cosas distintas, una encima de otra. HEIF (High Efficiency Image File Format) es el envase: la norma ISO/IEC 23008-12, de la familia MPEG-H, definida hacia 2015. Dice cómo se organiza el archivo de imagen por dentro, pero no cómo se comprimen los píxeles. HEVC (High Efficiency Video Coding, también llamado H.265) es la compresión en sí. Y un archivo HEIC no es más que un envase HEIF con una imagen comprimida en HEVC dentro: justo la combinación que eligió Apple, y por eso las fotos del iPhone llegan con la extensión .heic. La extensión más genérica .heif aparece cuando la compresión es de otro tipo. Resumiendo: HEIF es la caja, HEVC es la compresión y HEIC es la caja con esa compresión dentro, que es lo que produce el móvil.

Lo que el HEIC sabe guardar y el JPEG no

Ahorrar la mitad del espacio es lo más conocido, pero el envase HEIC nació para hacer bastante más de lo que el viejo JPEG llegó a hacer nunca:

CaracterísticaHEICJPEG
Profundidad de color10 bits (hasta 12 bits)solo 8 bits
Transparencia (canal alfa)No
HDR y color ampliado (Display P3)No (sRGB, 8 bits)
Varias imágenes en un solo archivoSí: ráfagas, mapa de profundidad, edicionesNo
Animaciones y secuencias de imágenesNo
Edición no destructivaSí (el original se queda intacto)No (cada vez que guardas pierdes calidad)

La profundidad de color sí se nota: 10 bits son más de mil millones de tonos posibles, frente a los 16,7 millones del JPEG, así que el HEIC muestra los cielos y los degradados suaves sin las franjas que a veces aparecen en un JPEG. El envase guarda además, junto a la foto, un mapa de profundidad (así se guarda el desenfoque del modo Retrato) y mantiene las ediciones como datos aparte, de forma que el original nunca se sobrescribe. Las Live Photos de Apple funcionan igual: la imagen fija es un archivo HEIC acompañado de un vídeo MOV muy corto. Al pasar a JPG todo eso se aplana en una sola imagen de 8 bits, que suele ser justo lo que quieres para compartir, pero conviene saberlo antes de borrar el original.

Por qué el HEIC sigue dando guerra fuera del iPhone

Apple adoptó el HEIC en septiembre de 2017, con iOS 11 y macOS High Sierra, para ahorrar espacio tanto en el dispositivo como en iCloud. El resto del mundo fue mucho más despacio, sobre todo por las patentes: la compresión HEVC está cubierta por un enredo de licencias muy conocido, y la duda sobre quién paga qué frenó a los que hacen navegadores y sistemas operativos. El resultado, en la práctica, es este:

  • Windows necesita dos complementos de la Microsoft Store para abrir un archivo HEIC: «Extensiones de imagen HEIF», gratuitas, y «Extensiones de vídeo HEVC». Estas últimas han existido en una versión de pago (unos 0,99 $) y en otra gratuita, la «from Device Manufacturer»; la única diferencia es quién paga los derechos de las patentes.
  • Los navegadores en general no abren archivos HEIC: Safari tiene soporte parcial, mientras que Chrome, Firefox y Edge no muestran nada. Si subes un HEIC a la mayoría de webs, no aparece ninguna imagen.
  • Android no empezó a leer HEIC hasta la versión 10, y aun así cada app lo trata a su manera: la galería del sistema o Google Fotos suelen abrirlo, pero algunos gestores de archivos y clientes de correo antiguos siguen mostrando un icono roto.

Por eso mismo creció el AVIF, un formato abierto y libre de derechos (basado en la compresión AV1) como rival del HEIC: los mismos navegadores que rechazan HEIC aceptan AVIF sin rechistar. Pasar a JPG se salta la discusión entera, porque un JPEG lo abre cualquier dispositivo, app, navegador o formulario del mundo. Justo para eso existe una herramienta como esta.

¿Prefieres que el iPhone deje de hacer fotos en HEIC?

Si convertir cada foto se te hace pesado, puedes decirle al iPhone que fotografíe directamente en JPEG. Entra en Ajustes → Cámara → Formatos y elige «Más compatible»: a partir de ahí la cámara guarda las fotos en JPEG y los vídeos en H.264, que funcionan en todas partes sin trucos. La opción de serie, «Alta eficiencia», es la que genera los archivos HEIC y HEVC. Pero el cambio tiene precio: con «Más compatible» cada foto ocupa casi el doble y renuncias al color de 10 bits y a los datos HDR del HEIC. Mucha gente prefiere dejarlo en «Alta eficiencia» para ahorrar espacio y convertir a JPG solo cuando va a compartir o enviar una foto: así se queda con las dos ventajas.

Hay una segunda opción menos conocida y muy útil si pasas fotos por cable: en Ajustes → Fotos, dentro de Transferir a Mac o PC, la opción «Automático» convierte las fotos a JPEG al copiarlas al ordenador, mientras que «Mantener originales» te las deja tal cual, en HEIC. En las versiones más recientes de iOS este ajuste se ha movido a Ajustes → Apps → Fotos, así que si no lo ves en su sitio de siempre, búscalo ahí. Ojo: esto solo afecta a lo que copias por cable; lo que compartes por AirDrop, WhatsApp o correo va por otro camino, y ahí es donde entra un conversor.

Merece la pena entender por qué el JPEG sigue siendo lo que funciona en todo. Se convirtió en norma en 1992, y más de treinta años de soporte en cada sistema operativo, cámara, navegador y editor hacen que no pida complementos, ni compresores especiales, ni licencias. El JPEG nunca alcanzará al HEIC en eficiencia ni en profundidad de color, pero cuando necesitas un archivo que «tiene que abrirse en cualquier sitio, para cualquiera y sin complicaciones», no hay nada mejor.

Qué se conserva y qué se pierde al convertir

Convertir a JPG es lo correcto para compartir y enviar fotos, pero conviene saber exactamente qué le ocurre a la imagen:

  • La foto que ves se queda igual. De calidad 85 hacia arriba, el JPEG es idéntico al original a simple vista.
  • El color baja de 10 bits a 8 bits. El JPEG no guarda ni la profundidad de color extra ni los datos HDR del HEIC, así que los degradados muy suaves pierden algo de riqueza: en fotos del día a día es casi imposible notarlo.
  • Los datos extra desaparecen. El mapa de profundidad (el del desenfoque del modo Retrato), el historial de ediciones y la transparencia no sobreviven dentro de un JPEG.
  • Las Live Photos se quedan en una foto fija. El movimiento vive en un archivo de vídeo aparte, así que al convertir el HEIC te queda solo el fotograma.
  • Los datos EXIF normales se mantienen. Fecha, hora, modelo de móvil, ajustes de la cámara y, si la llevabas activada, la ubicación siguen dentro del JPG, aunque algunos campos propios del HEIC se pierdan. Si vas a publicar la foto y no quieres que se sepa dónde la hiciste, quítale la localización antes.

Por todo esto, la costumbre más segura es convertir una copia y guardar los originales. Mandas el JPEG a quien lo necesita, y el archivo HEIC a máxima calidad —con la profundidad, las ediciones y los datos de color— se queda intacto en el móvil.

El HEIC en cada plataforma: la compatibilidad en resumen

Dónde¿Abre archivos HEIC?Detalles
iPhone / iPad / MacSí, sin nada másDesde iOS 11 y macOS High Sierra
WindowsCon complementosHacen falta las extensiones HEIF y HEVC de la Microsoft Store
AndroidDesde la versión 10El soporte cambia de una app a otra
Chrome / Firefox / EdgeNoNo abren HEIC; en su lugar aceptan AVIF
SafariEn parteTrae algo de soporte de serie
Redes sociales y formularios webMuchas veces noEs el motivo por el que casi siempre se acaba pasando a JPG

El patrón está claro: el HEIC se mueve como en casa dentro del mundo Apple y cada vez algo mejor fuera de él, pero en cuanto la foto tiene que viajar —a un ordenador con Windows, a un editor antiguo, a un formulario web o a una red social— el JPG es el formato que simplemente funciona. Convertir antes de compartir evita que quien la recibe se encuentre con un «no se puede abrir el archivo».

¿Empeora la calidad de la foto al convertirla?

Un poquito, de una forma que casi seguro no vas a notar. Convertir significa volver a comprimir: la imagen comprimida en HEVC se abre y se guarda otra vez como JPEG, y toda compresión con pérdida tira algo de información. De calidad 85 hacia arriba la diferencia no se ve a simple vista: la foto parece idéntica. El cambio importante es estructural, no visual: el JPEG baja del color de 10 bits del HEIC a 8 bits y pierde la información HDR y el mapa de profundidad, lo que solo pesa en degradados muy suaves o si piensas editar la foto después. Si quieres una copia sin ninguna pérdida por recompresión, convierte a PNG: es sin pérdida, a cambio de un archivo bastante más pesado. Para compartir y enviar, el JPG con calidad 85 sigue siendo el equilibrio correcto siempre.

Convertir muchos archivos HEIC a JPG de una vez

Como todo ocurre en tu propio dispositivo, convertir muchos archivos depende de la memoria del ordenador o del móvil, no de la velocidad de tu conexión: no hay que esperar a que cientos de fotos suban a un servidor. Puedes arrastrar todos los archivos HEIC que quieras y se convierten uno detrás de otro, cada uno con su miniatura y su botón de descarga. Algunos consejos para tandas grandes:

  • Guarda los originales. Convierte copias, así las fotos HEIC a máxima calidad —con profundidad, ediciones y datos de color— siguen a salvo en el móvil.
  • Comprime después si hace falta. Si los JPEG aún pesan mucho, pásalos por el compresor de imágenes hasta llegar al tamaño que necesitas.
  • Ve por grupos de tamaño razonable en lugar de soltar miles de archivos de golpe, para que al navegador le sobre memoria para trabajar.
  • Si esto te pasa muy a menudo, pon el iPhone en «Más compatible» para que ya haga las fotos en JPEG, aceptando que ocupen más.

¿Se puede deshacer la conversión?

En la práctica, no, y es mejor decirlo claro. Un JPG se puede volver a convertir a HEIC, pero no vuelve nada de lo que el HEIC ofrecía: el color de 10 bits, la información HDR, el mapa de profundidad y el historial de ediciones nunca llegaron a guardarse dentro del JPEG, así que no hay forma de recuperarlos. Te quedaría solo una imagen ya aplanada a 8 bits metida en un envase HEIC, sin ninguna ventaja. Por eso la regla práctica no cambia: trata el JPG como una copia de ida, útil para compartir y enviar, y guarda el archivo HEIC original como archivo maestro por si algún día necesitas otra vez la versión a máxima calidad.

Preguntas frecuentes

¿Qué es un archivo HEIC y por qué hay que pasarlo a JPG?
HEIC (High Efficiency Image Container) es el formato en el que el iPhone y el iPad guardan las fotos desde iOS 11. Usa la compresión HEVC, así que una foto ocupa más o menos la mitad que en JPEG con la misma calidad a la vista. El problema llega cuando la foto sale del móvil: muchos ordenadores con Windows, móviles Android, navegadores, redes sociales y formularios web no abren un archivo .heic sin instalar algo antes. Al pasarlo a JPG la foto se abre en cualquier sitio, sin que la otra persona tenga que hacer nada.
¿Se suben mis fotos a algún servidor?
No. La conversión ocurre entera dentro del navegador, con WebAssembly: tus fotos no salen de tu móvil ni de tu ordenador. No se sube nada, no se guarda nada y no se registra nada. Por eso puedes convertir con tranquilidad fotos delicadas, como un informe médico, un DNI o una nómina que te piden en PDF o JPG. Además, una vez cargada la página el conversor sigue funcionando aunque te quedes sin conexión.
¿JPG o PNG? ¿Cuál me conviene?
Para fotos, JPG (JPEG) es casi siempre la opción correcta: el archivo queda pequeño, el control de calidad te deja ajustar el equilibrio entre tamaño y nitidez, y lo abre absolutamente todo. Elige PNG solo si necesitas una copia sin ninguna pérdida de calidad, por ejemplo para editarla después con calma; a cambio, el archivo PNG pesa bastante más. En una foto normal de iPhone, un JPG con calidad 85 se ve igual que el original y ocupa mucho menos.
¿Qué calidad debo elegir?
El valor por defecto, 85, es un buen término medio: a simple vista se ve igual que el original y ocupa alrededor del 60–70 % de lo que pesaba el HEIC. Para mandar la foto por WhatsApp o subirla a una red social, con 75–80 vas sobrado. Baja de 70 solo si el archivo tiene que quedarse muy ligero, por ejemplo porque un formulario te pone un límite en KB, y aceptas que se noten algunos cuadraditos de la compresión. De 90 a 100 el archivo crece mucho y casi nunca se aprecia la diferencia.
¿Cómo paso una foto de HEIC a JPG desde el móvil?
Igual que desde el ordenador: esta página funciona en Safari en el iPhone y en Chrome en Android. Toca la zona de selección, elige «Fototeca» o «Seleccionar archivos», marca las fotos y pulsa convertir. El JPG terminado va a la carpeta de descargas o vuelve al carrete, según cómo lo guardes. En móviles antiguos conviene ir de pocas en pocas, porque la conversión usa la memoria del propio aparato.
¿Tengo que instalar algún programa o registrarme?
No hace falta nada: ni programa, ni extensión, ni cuenta. La página ya trae el conversor dentro. Esa es justo la diferencia con Windows, que pide dos complementos de la Microsoft Store solo para poder ver un .heic: «Extensiones de imagen HEIF» y «Extensiones de vídeo HEVC». Aquí abres la web, sueltas la foto y te descargas el JPG.
¿Se pierde la fecha o el lugar de la foto al convertirla?
Los datos EXIF normales (fecha, hora, modelo de móvil, ajustes de la cámara y, si la tenías activada, la localización) suelen conservarse en el JPG. Lo que sí se queda por el camino es lo que solo sabe guardar el HEIC: el color de 10 bits, la información HDR, el mapa de profundidad del modo Retrato y el historial de ediciones. Si te preocupa la privacidad, ten en cuenta lo contrario: el JPG puede seguir llevando dentro la ubicación donde hiciste la foto, así que revísalo antes de publicarla.

Herramientas relacionadas

Ver todas las herramientas online →

Sources and standards

This tool follows the published specification for what it does, rather than a hand-written approximation. The references below are the primary documents it implements — each one is the authority for the rules applied on this page.

Descubre más herramientas

Ver las 70 herramientas →